Una buena postura,
el mejor remedio contra la migraña

Por localsalud

María Furriol, licenciada en Educación Física y entrenadora
www.mariafurriol.com

Así como suele decirse que la piel refleja los estados de ánimo, la postura “habla” de las personas como un todo. Tomar conciencia postural será de gran ayuda para evitar dolores

La postura de cada persona “muestra” lo que hace todo el tiempo con su cuerpo, y claramente cómo lo hace.

Y la conciencia de cómo actuamos con nuestra postura es proporcional a lo que captamos a través de nuestras sensaciones, especialmente el del tacto y la vista.

Pero como esa postura se hizo habitual, nos sentamos, miramos, caminamos, etc, sin pensarlo.

La verdad es que perdemos la conciencia de cómo usamos nuestro cuerpo.

Tomemos un ejemplo. Hablemos de la cabeza y nuca, una parte muy importante de la totalidad que somos y protagonistas de un diagnóstico muy frecuente hoy en día: la migraña.

Hoy, en el área médica, también se le llama síndrome témporo-mandibular, este síntoma cada vez más frecuente que es ese fuerte dolor de cabeza, que dura a veces largo tiempo y se repite tantas veces.

Acaso una persona ¿puede saber durante todo el día qué está haciendo con su cabeza-nuca? ¿Sabe si está inclinando su mandíbula o boca hacia un lado, o siente un lado de su rostro más tenso que el otro? ¿Qué es lo que produce que un hombro se caiga desplazando la caja torácica y torso con ella hacia el mismo lado?

Así es cómo el cuerpo (y su funcionamiento) se desorganiza.

También se define la migraña por una actividad cerebral anormal, ¿Por qué? Porque esa mala postura que empieza con la cabeza-nuca muestra esa agitación en el sistema nervioso, que es una excesiva actividad muscular (hipercontracción de los músculos de la mejilla, mandíbula, cuello), articular (compresión de la articulación atlanto-occipital donde la cabeza se equilibra con la nuca, comienzo de la columna vertebral) y ósea (compresión, discoordinación de las vértebras cervicales y de toda la columna en consecuencia).

Aquella persona que crea que son casuales sus migrañas recurrentes, deberá saber que sólo desarrollando la inteligencia sensorial perdida, saber que está inclinando la mandíbula, o apretando los dientes, que desvía la nuca y aprieta los huesos del cráneo produciendo ese dolor tan fuerte, y a veces pérdida del equilibrio, se podrá así evitar ese desbalance del cuerpo, que es físico-mental y emocional.

Ya que nuestra cabeza-nuca es un punto esencial en el equilibrio-orientación de toda nuestra estructura anatómica y buen funcionamiento del sistema nervioso, muscular y fisiología.

Para la Técnica Alexander es esencial enseñar a la persona a cómo usarse saludablemente y productivamente.

Así es que de acuerdo a cómo abrimos la boca para respirar, cantar, comer, es decir cómo usamos nuestra cabeza, nuca y todo el cuerpo es cómo se ubica cada parte con el todo y cómo funciona (huesos, articulaciones, órganos, circulación, respiración). Lo mismo sucede con nuestra mente (si tensiono mis músculos es porque mi mente está funcionando con una excesiva actividad nerviosa llamada ansiedad, preocupación, negatividad, que altera todo mi funcionamiento).

Esta metodología es una práctica simple para lograr una mejor calidad de vida en lo que hacemos, y fundamentalmente de prevención de esas disfunciones físicas, mentales y emocionales en nuestro organismo.

Son varias las investigaciones realizadas en el mundo que la avalan. En Sydney, personas con impedimentos visuales y de la marcha que mejoraron rápidamente (2011-12), el British Medical Center mostró durante 4 años cómo mejora el dolor de nuca y espalda a largo plazo (2004-08), en los EEUU doctores mostraron la mejora de la función muscular respiratoria (1992), y Roger Federer es un ejemplo en el área del deporte quien toma clases frecuentemente.


fuente: infobae.